viernes, 25 de septiembre de 2015

Ama lo que haces...

 ¿Por qué me estás olvidando? ¿Por qué te aburres conmigo o me tratas con desdén? ¿Por qué me traicionas? Cuando no me tenías me buscabas y algunas veces hasta me rogabas y sufrías por mí. Sentías celos cuando veías a otros conmigo. Tan pronto me conseguiste, me dedicaste tu interés, tu tiempo y tus cuidados.

Antes oraste para tenerme, pero ya no oras para conservarme. 

Siempre llegabas bien puntual a nuestras citas y en tu rostro se notaba la alegría por tenerme y la compartías con otros. Te recuerdo que de mi depende tu bienestar y el de tu familia, gracias a mi dispones de servicios médicos y estabilidad. Yo velo cada día por tu seguridad y la de los tuyos. Soy yo quien te proporciona lo que necesitas. En verdad no entiendo por qué no me cuidas igual que antes. 



Ojo, piensa que en cualquier momento me puedes perder. ¿Acaso no sabes que son muchos los que me buscan y sufren por mí? ¿Acaso olvidas que hoy me tienes y mañana tal vez no? ¿Lo captas? ¿Verás que tengo razón? Soy yo, tu trabajo. Ámame y cuídame.


Este es un buen mensaje para que, amando tu labor, te afilies al club de los que hemos elegido hablar más de recuperación que de crisis. 


Cuando una crisis te azota cálmate, asúmela como un valioso aprendizaje y usa todos tus poderes:



1. Poder espiritual. La tremenda fuerza de la fe y de estar en sintonía constante con Dios.


2. Poder mental. Piensa en lo mejor para poder atraer lo mejor. Elige un pensamiento positivo persistente. 

3. Poder emocional. Cultiva emociones sanas y destierra las venenosas: odio, culpa, rabia, envidia. 

4. Poder de la visualización. Cálmate, cierra los ojos y mírate logrando lo que deseas. 

5. Poder de la relajación. Cada día saca tiempo para soltar tu cuerpo, respirar profundo y aquietarte una media hora. Esto te llena de paz. 

6. Poder de la palabra. Que las palabras externas y las que te dices a ti mismo sean luminosas y motivantes.

7. Poder de las posturas. Mantén una postura erguida y hacia arriba, porque así levantas tu mente y tu alma.



Pon esto en práctica y La Ley de Atracción traerá a tu vida lo bueno en consonancia con tu pensar y tu sentir.


Ya lo has comprobado cuando se comunica contigo la persona en la que estás pensando, o cuando las cosas se van dando, tan pronto pones el alma en tu misión. Lo importante es que no te resistas y de verdad creas en Dios, en ti y en la buena energía. Tus pensamientos son energía y tienen un poder magnético: irradian y atraen hacia ti personas y situaciones afines. 


Sin embargo, no todo lo que piensas te llega, sólo lo que te mereces por una ley de correspondencia. Necesitas estar siempre vigilante para espantar lo negativo y pensar y desear sólo lo mejor. Con paz en el alma verás como, incluso lo que parece 'malo', es para crecer y mejorar. Todo estará bien si de verdad cuidas y amas lo que haces.



Gonzalo Gallo González


Excelente...un paso más para avanzar

Hermoso, para ponerlo en práctica...

Aceptar sin resignarse

Publicado el 15-05-09 PORTAFOLIO



La resignación deja en tu mente una frustración constante y en el alma un vacío desolador.

Es el refugio de la inconsciencia en la que la mente se cansa de luchar inútilmente para acomodar la vida a sus deseos. Cuando dejas de quejarte y de forcejear, puedes serenarte y recuperar tu energía vital. 

La sabiduría es comprender esta gran verdad: tener paz interior es más importante que luchar. Llega la luz, cuando te das cuenta que el camino para liberarte del sufrimiento no está afuera de ti. No sigas en batallas estériles en la pretensión de cambiar la realidad, más bien elige cambiar tu reacción y tu modo de ver la vida.

Entonces trasciendes la limitación de la resignación y puedes entrar en el camino de la comprensión y de la aceptación. La aceptación es la ciencia que libera del sufrimiento y regala a la mente la paz y la redención total; te da esa felicidad que parece esquiva.

Inconsciencia es pretender que la realidad se adapte a tus deseos egocéntricos, conciencia es practicar la aceptación amorosa. 
Para lograrlo, trabaja sobre tu mente y sé plenamente consciente de ti mismo en el aquí y ahora. Elige vivir en paz y armonía con los demás tal como son y con los hechos, por más detestables que te parezcan.

Recuerda que no hay personas buenas ni malas, sólo espíritus conscientes o inconscientes. Ámalos y alcanza una paz perfecta. Tu felicidad depende de no seguir el ego, comprender las leyes que rigen la existencia y asumir calmado lo que no depende de ti.

Acepta sin renegar a los otros y la realidad externa, y cambia con amor lo que puedas. Lo que te cuesta es lo que viniste a aprender, no te duermas y no evadas los aprendizajes. Lo que no aceptas te hace sufrir, porque te empecinas en acomodar la realidad a los deseos casi siempre individualistas del ego. 

Decide cambiar la interpretación de los acontecimientos y cuando sufras pregúntate: ¿qué es lo que no estoy aceptando? Repite muchas veces esta afirmación: me acepto como soy, me quiero y valoro mis dones sin caer en la trampa de la soberbia. 

Acepto los hechos y a las personas, pongo mis pies en la tierra y creo que el mundo marcha como debe ser; así no me estrello contra el muro de las ensoñaciones.

Sigo el camino de Jesús o de Buda exento de juicios, discriminación o exclusión. 

Me apoyo en lo mejor de mi mismo para avanzar paso a paso con una fe sólida y una esperanza infatigable. Perdono y me perdono, porque soy consciente del daño que me causan los odios atorados en el alma. Confío en Dios, porque sé que Él sana mis desgarramientos y es mi fortaleza en los tiempos aciagos.

Avanzo con decisión y sin premura, porque todo llega en su momento justo, ni antes ni después. La aceptación amorosa es alegre, dinámica y positiva, no me cruza de brazos y me impulsa a mejorar lo que puedo.


Gonzalo Gallo González


lunes, 21 de septiembre de 2015

Para saber vivir...

Excelente día para todos.
Éste es un nuevo espacio para saber vivir. Día a día, nos vemos en situaciones que nos maduran, que nos llevan de menos a más y que nos hacen más humanos. Alegrías, tristezas, felicidad, llanto, pensamientos de confusión y muchos más, invaden nuestras mentes y corazones y generalmente no sabemos cómo afrontar la vida. Precisamente esto fue lo que me motivó a escribir y a aprender mucho más de las personas, las cuales sé que van a estar muy motivadas con éste blog.

Espero que sea de su grado.

Imagen tomada de http://www.emprender-facil.com/es/actitud-positiva-4-claves-para-el-exito/